Serie

El descaro de Big Mouth

Una de las comedias más descaradas y didácticas de Netflix es Big Mouth. Aunque ha gozado de gran popularidad, cabe decir para quien no la conozca, que es una serie de animación que trata sobre la sexualidad sin pelos en la lengua en sentido figurado, pero con alguno que otro si hablamos en sentido literal.

En Big Mouth los protagonistas son jóvenes que están entrando en la pubertad. El cambio de sus cuerpos les viene acompañado de un festival de hormonas alteradas que se les representan como una especie de amigos invisibles que les dan ideas no siempre afortunadas como que chillen a los demás, se masturben donde no deben o digan cosas que sería mejor que se callaran. Son esas manifestaciones tan próximas a alucinaciones las que les guían hacia aquello a lo que dan máxima prioridad: su sexualidad.

Nick y sus amigos de la escuela están que no entienden un montón de cosas sobre las que nadie les había informado o lo había hecho de manera superficial o sesgada. Les da vergüenza además sacar el tema ahora que se encuentran en medio de todos esos cambios repentinos como la salida de vello en lugares nuevos corporales, de los pensamientos lascivos continuados o de lo que suponen cosas como la menstruación en mujeres (mayormente, aunque hasta el momento la serie no ha hablado de que también es algo de hombres trans, pero visto que toca tantos temas, no sería de extrañar que lo hiciera en otra temporada).

Big Mouth es una serie gamberra, pero sin ser exageradamente soez (como por ejemplo Beavis & Butthead) o tener ese toque maleducado (como podría ser South Park). Se vuelca en la comedia y en tratar de explicar las cosas para que cualquiera aprenda sobre orientaciones sexuales, géneros existentes y tipos de relaciones. Se habla incluso de fetichismos y parafilias, tratando siempre de ser respetuosos y contando las cosas sin tapujos, por más que en alguna que otra ocasión puedan meterse en terrenos pantanosos o hacerse eco de cosas inexistentes y polémicas como la pansexualidad o polisexualidad, siendo su término correcto bisexualidad.

La serie tiene un estilo de dibujo con personajes bastante deformes, caricaturescos. Eso le va que ni pintado al estilo que tiene tan cómico y paródico. De hecho, cada uno de sus personajes tiene algún rasgo característico y, no en pocas ocasiones, su manera de pensar y/o comportarse está ligado a su físico, a cómo se ven y creen que son vistos por los demás. El protagonista por ejemplo sabe que es un canijo cabezón, Jesse, por su parte, trata de hacer ver que el exterior es lo de menos, mientras le gustaría parecerse más a las que considera más guapas que ella, al tiempo que agradece no formar parte de las que considera que están varios puestos más abajo y, precisamente, incluso llega a haber valoraciones con un ranking de votaciones que será muy criticado por lo que implica.

Quizás lo mejor de Big Mouth, junto con las salidas de tiesto con todas esas respuestas inesperadas, sean el activismo feminista y las idioteces del entrenador Steve, siempre tan en su propia burbuja.

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