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Crónica breve del viaje por Milán

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Queridos lectores del blog, cuando escribí sobre el concierto de Zelda, avisé de que, cuando fuera, habría también una entrada sobre la ciudad en sí, con una selección de fotos tomadas allí, así que hoy, es el momento de colgar esto, antes de que el pobrecito mío se quede dormidito y termine como mi WnFB o el bonito de relatos “Paraíso Alternativo”, de los cuales nació, en cierto modo, mucho después, este espacio que espero (y deseo) que quede para la eternidad, pese a la baja (o nula) frecuencia de actualización.

Durante los días por Milán lo pasamos pipa y además de disfrutar de esa pedazo de orquesta en primera fila, también comimos cosas italianas deliciosas, como pizza, pasta, cotoletta (escalope a la milanesa, para entendernos), risotto de marisco o pannacotta. Aunque es evidente que si uno va a Italia va a ponerse hasta las orejas de sus platos típicos y en Milán había bastantes buenos restaurantes, aunque era todo algo caro comparado con lo que uno encuentra en Madrid y Barcelona.

La ciudad en sí no es muy grande, aunque ya una vez que uno viene de Tokyo, todo le parece pequeño, que siendo la más poblada del mundo, es normal (o natural, si sois castizos). A mí lo que me gustó, además del hecho de poderla recorrer de cabo a rabo en tranvía, son sus bonitos parques o la enorme cantidad de tiendas de videojuegos que había y de las que rescatamos un amiibo de Kirby y un par más de otros personajes chulos mega-agotados por estos lares. Insisto en lo del tranvía ya que amo ese medio de transporte, me parece genial, comodísimo y es algo que envidio de Barcelona, ya que en Madrid tan solo hay un tres en periferia y otro en el pueblo de Parla, pero ni uno por Madrid ciudad, con lo bonito y útil que sería poder ir en condiciones por según qué zonas que están siempre atestadas de tráfico. Es increíble lo bien que funcionan los tranvías en Milán, de verdad.

Sobre las cosas típicas que ve todo el mundo… para “La última cena” no había entradas en todo lo restante de 2015 desde hacía bastante, por lo que nos lo perdimos y además son tan jetas que te lo venden por narices con algún otro museo o libros o lo que sea. Il Duomo estaba en obras, por lo que mucho no vimos de él y además no se podía subir a la terraza. Pero todo lo de la zona vieja, pegada a il Duomo era precioso. Eso sí, lo de capital de la moda debe de decirse ya por inercia, por lo que en algún momento fue, ya que no se veía nada diferente a lo de por aquí, ni en la gente de por la calle ni en las tiendas ni nada y, de hecho, el imperio de Inditex estaba también ahí ocupando un montón de locales, que ni siquiera los romanos llegaron a expandirse tanto, aunque no vamos a entrar en detalles sobre lo que aportó uno y lo que aporta el otro, porque es obvio.

Como no quiero marear a nadie contando rollos, tan solo diré que si queréis ir alguna vez, cojáis alojamiento en el centro a ser posible (nuestro hotel estaba a dos pasos de Milano Centrale) ya que se agradece el estar rodeado de todo lo que uno pueda necesitar y sobre todo tener tantas opciones de transporte para ir a cualquier lado, que ahorras bien el tiempo a la hora de desplazarte.

Al igual que en el monólogo, me hubiera gustado haber borrado alguna cosa con una goma “Milán”, como por ejemplo a cierta compañía con aviones incómodos y con un retraso que nos costó un taxi de vuelta y un cansancio descomunal para el día siguiente y lo peor es que no se puede escoger otra cosa cuando prácticamente tienen el monopolio entre España-Italia y, de paso, España-Francia.

Así pues, dentro fotitos:

La sinfonía de las diosas llegó a Milano y la presenciamos desde la primera fila

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Entre los días 24 y 26 de abril, mi amorcito y yo estuvimos en Milán y de este viaje hablaré en otro post, ya que en éste prefiero hacerlo del principal motivo para que nos embarcáramos rumbo a la capital de la moda en Europa: el concierto de Zelda.

Cuando anunciaron la nueva gira europea, hace unos cuantos meses, en realidad no sabíamos que se trataba tan solo de una parte y que se ampliaría a más ciudades en caso de tener éxito, por lo que ni idea teníamos de que en realidad para otoño esto vaya a llegar a Madrid y Barcelona también, y lo más curioso es que precisamente lo hace a través de los italianos. Aun así, que escogiéramos esta ciudad y no otra como Londres o Dusseldorf era también por pisar suelo italiano y para que yo pudiera practicar un poco el idioma fuera de las aulas.

El hecho de que más adelante haya concierto de Zelda por aquí cerca no ha provocado ni por asomo que nos hayamos arrepentido de ir hasta allí: primero porque así hemos visto una ciudad que queríamos visitar igualmente, segundo, porque lo hemos pasado como enanos y, tercero, porque las entradas buenas de allí son bastante más baratas que las de Madrid y encima el Palacio de Vistalegre es bastante peor que el teatro en el que estuvimos. En realidad podríamos ir de nuevo si quisiéramos… pero mejor nos ahorramos las perras para otra ocasión, que nunca está de más.

2015-04-24-Milano_Zelda-049Ni Moi ni yo habíamos estado nunca en un concierto de videojuegos. Bueno, me refiero a uno con instrumentos de verdad y no con gameboys y chiptunes o con chavales que sean fans de algo y tengan sus versiones, pero que no sea algo oficial, porque para eso pues tenemos retroMadrid o algún salón de manga o cosas así, pero no es lo mismo (con todos los respetos a las bandas tributo de chavales y a los funde-gameboys) y lo de este concierto fue un alucine porque todo el mundo iba con ropas y accesorios de Zelda e incluso había una tienda con pósters y camisetas de recuerdo. Nosotros íbamos con una camiseta de Zelda cada uno y por un poco de mala suerte, una sudadera que tenía pensado llevar Moi y que compró por internet llegó un día tarde (justo cuando estábamos ya rumbo a Milán) y a mí la tarde anterior se me perdió uno de mis pendientes de la Trifuerza. Fue muy curioso y divertido ver a todo el mundo con cosas de Zelda, con las consolas encendidas antes de que el concierto empezara y escuchando varios idiomas por aquello de que se había trasladado bastante gente de diversos países, pero lo que lo fue aún más era lo callados que nos quedamos todos según aparecieron los miembros de la orquesta y su directora. ¡Esto no tenía nada que ver con irse a ver una proyección de una película de anime al cine, que siempre hay grupitos de alborotadores que dan por saco! Menuda felicidad, chicos.

2015-04-24-Milano_Zelda-051El concierto empezó fuerte, muy fuerte, haciendo un repaso a las distintas melodías de Zelda desde el origen del los tiempos, cuando en NES nos volvíamos locos en cada templo. Ya desde la primera canción se le ponían a uno los pelos como escarpias con cada nota que salía de los instrumentos de esos músicos que seguían atentos las instrucciones de su directora y con esos coros que sonaban como los ángeles en los momentos oportunos. Tras una hora o así, tuvimos un descanso, para dar paso a algo más de una hora en su segunda parte, ya que hubo dos o tres bis, y si hubieran tenido más cosas en las partituras, aún estaban tocando para nosotros, porque nadie se levantaba de sus asientos y todo el mundo aplaudía y aplaudía de la emoción, deseando que eso no terminase.

Para los fans supremos de Zelda fue una maravilla acústica y se hizo un repaso musical de temas de prácticamente todos los juegos, centrándose sobre todo en Ocarina of Time y Majora’s Mask porque no solo son los favoritos de la mayoría, sino que también, tras el reciente lanzamiento del remake en 3DS, era el momento. Yo debo reconocer que podéis apedrearme, porque todavía no me he acabado ninguno y en varios he estado a puntito en el pasado, pero estoy en ello, quiero librarme de mis pecados y apreciar aún más la belleza de Hyrule y de su cronología, pero a pesar de esto, lo pasé de maravilla y estaba todo el rato esperando a que en la pantalla saliera algo de Skyward Sword, que casi parecía el gran olvidado, aunque luego también tuvo su momento de gloria.

Lo que sí, es que si no sois fans o no sabéis de qué van las historias, os vais a comer todos los spoilers del mundo, porque en los vídeos escogidos como acompañamiento de la música (y no al revés) salen escenas pepinas, incluidos los finales —que a mí no me destriparon nada porque esas cosas las tenía vistas por partidas de Moi y cosas así— pero bueno, también es que estas cosas están pensadas precisamente para los seguidores del universo Zelda y no para almas impuras (como un poquito la mía).

Ahora, tras esta experiencia, no dejo de pensar en cuándo harán el próximo de Final Fantasy con Nobuo Uematsu, ya que son varios años queriendo ir y ahora sí que no lo dejaríamos escapar, para llorar con algunos temas, si se diera el caso.

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Pinceladas breves de Tokyo 2014

Artnia materiaEl pasado mes de septiembre, mi maridito y yo estuvimos unas semanas en Tokyo (al igual que el año pasado) y entre preparativos del viaje, estar allí y después mil jaleos a la vuelta junto con el famoso jet-lag, no le hice mucho caso al blog. Vale, podríais decir que en realidad ninguno, pero no es cierto, ya que estuve borrando spam a punta pala y pensando en qué escribir en él, pero no encontraba el momento y en lo que pillo de vuelta la rutina de bloguear, me gustaría mostraros algunas fotos que tenía por el móvil que saqué durante la estancia allí, puede que más adelante haga otro post con algunas fotos de la cámara buena… no lo sé, depende del interés que esto despierte y las ganas con las que me vea.

20140909_122800La imagen con la que encabezo estas palabras es de la fuente de maná de la tienda oficial de Square-Enix en Tokyo. Los fans de Final Fantasy VII seguro que conocéis este rollo de las materias, la tierra prometida, etc. y eso justo lo representa con un montón de luces, cristalitos. bolas de colores y efectos ópticos, que dan la sensación de que estamos dentro del videojuego y que en cualquier momento se podría pasar Sephiroth por ahí con su espadón de dos metros. Toda una pasada lo que había en esa sala de exposición con prácticamente todas las cosas a la venta.

De propina, pongo otra fotillo de esa misma escena, porque desde el móvil no logré captar la escena al completo, pero creo que todos os podéis hacer un poco a la idea de lo precioso que era esto.

20140910_093520Algo que nos llamó mucho la atención, aunque ya lo habíamos visto el año pasado, es que en unas cuantas calles, sobre todo de barrios más céntricos, hay baldosas especiales con dibujillos y aunque había bastantes diferentes, tan solo tengo muestra gráfica de un conejito rosa la mar de salado. Desconozco si hay algún significado oculto en estos mosaicos que encontrábamos por las calles de Tokyo o simplemente es todo para que quede bonito con dibujos aleatorios y siempre en tonos pastel, pero el caso es que por allí hay que mirar a todos lados con aquello de que hasta el suelo está decorado y que los locales no están solamente en el bajo (a nivel de calle) sino que lo común es ver que haya edificios enteros con distintos comercios dependiendo de la planta, por lo que no es raro encontrar por ejemplo una peluquería en el bajo, un restaurante en la planta 1 y viviendas por encima, aunque la numeración que usan ellos es distinta, porque su bajo es el 1, con la consiguiente rallada que podemos sufrir en más de una ocasión.

20140913_165424El cartel tan positivo de esta imagen que tenéis a la izquierda, lo encontramos en un pueblecillo muy mono cuando estábamos haciendo nuestro tour a lo Elfen Lied y Taiyou no Uta, pero las fotos o me salían movidas o se cruzaban cosas, aunque igualmente se lee sin problemas con el coche por delante, ¿verdad? What would you like to do today? (¿qué te gustaría hacer hoy?) Es lo que dice, y en esos momentos las respuestas eran tantas, porque había tantas cosas por ver y probar… y lo bueno es que sigue habiéndolas, porque siempre hay que mirar hacia delante y marcarse objetivos.

20140913_173455A los fans de la saga Persona les hará gracia esta imagen, ya que está escrito al estilo que nos llega en occidente (subtítulos en inglés) con sus Thou art I. Y es un cartel oficial delante de la entrada del Gran Buda, un lugar que no nos podíamos perder, y menos después de haber leído cosas sobre él en una web japonesa en la que también encontramos información variada sobre algunas curiosidades de Ginza y demás. Tras un día de pateadas sin fin con millones de escaleras (y de probar el mejor ramen casero que habíamos comido nunca, alimentar a un dragón, purificarme con agua fresca siguiendo el ritual budista, tomar salchichas en un palo y recordar momentos del anime y la película mencionados antes (Elfen Lied y Taiyou no Uta) nos sorprendimos con el cartelito de marras y lo mejor es que todavía quedaba día por delante y momentos que emular/recordar.

20140914_144326Por supuesto, estuvimos en territorio panda, viendo cómo adoran a los panda por allí en Ueno, donde estuvimos viendo a la parejita adorable de ositos en el zoo e incluso tomando una porción de brazo de gitano con forma de panda (y sus colores con la nata, chocolate e incluso menta para simular que come hojas). La foto que podéis ver está sacada en el inmenso parque que tiene dentro el zoo, la universidad de Tokyo (la famosa Todai de la que hablaba Keitaro Urashima en Love Hina) y tantas otras cosas que el Retiro se queda como parque anecdótico a su lado, en tamaño. Ueno nos encanta por varias razones más, pero tan solo tengo esa foto y, a decir verdad, plasma bastante bien lo que comentaba de que es un lugar repleto de amantes de los pandas e incluso tienen pandas rojos también en el zoo, por lo que nuestro amigo @Dan_Kawaguchi estaría encantado, aunque los blancos y negros “normales” son los auténticos protagonistas por allí y para los que incluso hay una campaña para salvarlos y evitar su extinción.

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 20140917_162516Estuvimos en uno de los barcos diseñados por Leiji Matsumoto (el Himiko) y este nos llevó a Odaiba, donde pudimos hacer un pedazo de tour entre ver el robot gigante de Gundam a escala 1:1 y el Gundam Front en el que nos pusieron dos cortos muy chulos en un cine en el que había que estar de pie porque las pelis salían en el techo. En el Gundam Front también nos pudimos hacer fotos con nuestros personajes favoritos, ver exposiciones varias, fingir que éramos pilotos… que tuvimos una experiencia súper Gundam y después nos fuimos al Noitamina Café a tomar cosas de Psycho Pass, curiosear su mercha y relajarnos con las pedazo de vistas de ese rascacielos con el Tokyo Rainbow Bridge de fondo mientras sonaba la banda sonora de Zankyou no Terror, con un staff similar al de Cowboy Bebop y se nota.

20140920_194211Lo último que quiero contar hoy, es que conseguimos ir a ver la película de Yowamushi Pedal, el manganime del que estamos más enganchados en casa desde hace unos meses, y eso fue todo un logro desbloqueado, ya que la estrenaban el 19, pero nosotros teníamos el TGS y nos volvíamos el 21, por lo que tan solo podríamos verla el 20 y al echarla en tan solo 4 cines en todo Tokyo y con tanto fanático por allí, las entradas estaban de lo más agotadas, pero las diosas Madoka y Haruhi parece que nos quisieron ayudar a última hora, haciendo que en la última sesión de Ikebukuro quedará hueco para nosotros, y ahí que nos fuimos, a pesar de tener que salir luego corriendo para coger los últimos trenes que cada vez van recortando más estaciones en su recorrido. La paliza valió la pena con creces y ahora estamos como locos con la segunda temporada, que se estrenará la semana que viene.

Vimos muchísimas más cosas, visitamos tropillones de lugares, caminamos tanto que a veces parecía que nos íbamos a quedar sin piernas (aunque luego con los baños mágicos de sales y las ganas de aprovechar el tiempo al máximo, nos volvíamos a pegar palizas al día siguiente y al otro y al otro…) y traemos tantos recuerdos de lo vivido y ha sido una experiencia tan guay, que en realidad me podría quedar horas contando cosas, pero se me iban a desgastar las huellas dactilares como si las hubiera quemado con ácido y eso no causa buena imagen.

Sé que no he hablado de lugares como Akiba o Shinjuku, ni tampoco de cómo era nuestro hotel o de la gente con la que estuvimos, pero si alguien tiene curiosidad por alguna cosa o quiere que haga una especie de diario de viaje por episodios, basta con pedírmelo y trataré de satisfacer vuestros deseos de ver más cosas niponas y que os explique por ejemplo cómo va el tema del transporte allí o lo de los restaurantes con tiempo límite.

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