Etiqueta: slice of life

Bambino

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Antes de ir a Japón (que aunque pueda parecer que fue ayer ya han pasado un par de meses) me vi el dorama Bambino estrenando prácticamente con él esto de ver vídeos desde mi portátil nuevo, esa Chica Imposible de la que hablé en otro post, pero entre unas cosas y otras todavía no había escrito nada sobre él ya que di prioridad a contar un poco precisamente cosas del viajecito y después pues… el blog entró en un letargo involuntario, hasta hoy.

Bambino es un dorama de hace unos años que me llamó la atención porque era sobre un japonés que soñaba con ser chef en una trattoria. Entre mi amor por la pasta y que justo estaba estudiando (y sigo) japonés e italiano, pues me puse a verla y la verdad es que me la ventilé en unas pocas noches.

Bambino! - 01.mp4_snapshot_00.00.22_[2014.08.23_23.03.34]El protagonista de la serie es conocidísimo ya que ha salido en muchas más series y es uno de los miembros de la banda Arashi y si buscáis por internet por ella o por Matsumoto Jun, el actor, seguro que encontráis centenares de textos en todo idioma imaginable porque tienen clubs de fans en tropecientos países y  todos los integrantes llevan ya bastantes años haciendo giras, sacando discos, trabajando en series, anuncios, programas de televisión, etc. aunque yo todo esto de idols (me da igual si femeninas o masculinos) lo ignoro bastante, así que fans de MatsuJun y Arashi, tranquis que os queda más para fangirlear, y si no habéis visto este dorama, apuntáoslo porque además de tener a este chico, el opening también es de este grupo y podéis encontrar su single si buscáis por “We can make it”.

Bambino! - 01.mp4_snapshot_00.00.48_[2014.08.23_23.04.12]Volviendo al tema de la serie, tras este paréntesis o kit-kat o como queráis llamarlo, Bambino es un dorama de superación. En él, el protagonista sueña con hacerse un auténtico chef de la cocina italiana, todo un experto en la pasta y, tras trabajar en un pueblo de Fukuoka en un pequeño negocio, termina en Tokyo, por recomendación de su jefe, en el restaurante La Baccanale, un lugar donde el trabajo es mucho más duro de lo que se hubiera imaginado y donde con cada nuevo golpe (incluso literalmente), se levanta con más fuerza y ganas de cumplir su sueño, tenga que dejar lo que tenga que dejar por el camino. No es un tema original, y especialmente, los que vengan de los anime o manga deportivos ya lo verán más que trillado, ya que ahí todos persiguen ser los mejores en algo y tienen que recorrer un camino largo y duro para conseguirlo, pero aquí no hay tiros imposibles, puñetazos que reventarían galaxias o saltos de más metros de los que mide la Landmark Tower, sino que es todo bastante realista y se hace muy entretenida la serie al estar cada capítulo dedicado a un personaje distinto de los que rodean a este chavalito al que, debido a su inocencia y ganas de hacer todo cuanto antes, llaman Bambino, porque le falta por aprenderlo casi todo, como a un niño y tiene un carácter también de lo más infantil, aunque nunca se rinda.

Bambino! - 03.mp4_snapshot_03.08_[2014.08.24_01.25.12]Al estar en un restaurante italiano, hay cosas que se dicen en italiano y no solamente nombres de algunos platos o ingredientes, sino frasecillas sueltas y, como Bambino no está acostumbrado a ese ambiente, suele poner unas caras que son para partirse la caja, mientras que el resto del elenco anda más que suelto con esa jerga y con el ritmo frenético de descanso con un único día libre a la semana que suelen utilizar para dormir antes de que llegue el agobio del fin de semana, en el que La Baccanale no para de recibir clientes.

Mi personaje favorito de esta serie era el pastelero porque además de hacer unos dulces maravillosos, era un tío muy tímido y rarito con el que me reía siempre que salía y eso que al principio sólo ponía cara de circunstancias esperando su turno para entrar al baño, ocupado siempre por un protagonista que entraba ahí para desahogarse encerrándose donde nadie le pudiera ver.

En cuanto al restaurante en sí, no existe en la vida real, pero la mayoría de escenarios y edificios que salen en esta serie sí están allí en Roppongi, ese barrio de Tokyo en el que, por cierto, se encuentra la embajada española y también el museo de Arte, el más grande de la ciudad.

De tal padre, tal hijo

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Ahora que he comenzado a ver otro dorama, es buen momento para comentar también que, en uno de los múltiples ciclos de cine que montamos en casa en los que nos vemos pelis hasta que no podemos más, cayó De tal padre tal hijo (そして父になる) de Hirokazu Koreeda, del que ya habíamos visto otras como Still Walking (歩いても 歩いても) o Kiseki (奇跡) y que al igual que esas dos, es una película sobre las relaciones familiares muy a lo slice of life.

0003-like-father-like-son-002De tal padre, tal hijo trata sobre cómo dos familias que no tienen nada en común, comienzan a quedar tras descubrir que uno de los hijos de unos y el único de los otros, en realidad los cambiaron en la clínica cuando eran bebés y entonces no saben si seguir cuidándolos como habían hecho hasta el momento o si devolvérselos para que cada cual esté con la sangre de su sangre, con sus padres biológicos. Desde el principio es muy burrada que lleguen a pensar ni tan siquiera en andar trapicheando con los niños como si fueran cromos, pero el enfoque que se le da y el trasfondo de los personajes es bastante interesante aunque el film tiene algunos momentos muy lentos a eso de la mitad, pero igualmente las dos horas que dura se digieren bien entre que uno ve las borderías y frialdad de un padre calmadito que suelta puñaladas sin parar y los arrumacos y vuelos de cometas del otro tan risueño.

Llike-father-like-son-02o bueno de la película es la comparación que se hace entre las dos familias y el cómo Koreeda, una vez más, deja claro que lo importante es ser feliz y estar con quien uno quiera estar, más que tener un estatus social y un montón de dinero que llevarse a la tumba. De hecho, en la familia que solo tienen un hijo están de lo más acomodados, pero no están bien en absoluto, mientras que en el otro lugar, el otro matrimonio sí llegó a fundar un hogar de verdad y a invertir su tiempo en sus hijos aunque al mismo tiempo trabajen como unos mulos para sacarlos adelante, pero dándole más importancia a compartir buenos momentos que a intentar amasar una fortuna o heredar una empresa que probablemente tuviera otro destinatario desde el principio, como les pasa a tantos otros en la vida real.

Koreeda es un director de cine muy reconocido, que siempre hace un poco de crítica, pero sus películas, aunque me gustan, no estarían ninguna de ellas dentro de un top personal de cine japonés y eso que no he visto tantos largometrajes provenientes del país del Sol Naciente como me gustaría, si excluyo las de anime, claro, que de esas he visto un buen montón aunque también me gustaría que fueran más, así que, en ambos casos, tendré que solucionarlo viendo más y más y comentando, quizás, cosas de algunas de ellas aquí en el blog, para compartir un poco con todos mi parecer, por si alguno quiere comentar también el suyo.

Kekkon Dekinai Otoko ( 結婚できない男)

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El último dorama que me he visto es  Kekkon Dekinai Otoko (結婚できない男) que significa: el hombre que no se puede casar.

En Japón están bastante obsesionados con el tema de estar casados, formar una familia, etc. y además en muchos casos son bastante tradicionales y machistas de manera que cuando una mujer se casa se convierte en ama de casa y tiene que dejar su trabajo Bien es cierto que no es el único país del mundo en el que pasa y que en realidad en todas partes hay gente que ve eso como una meta o le da una importancia exagerada, mucho mayor de la que a mi parecer tiene, pero en Kekkon Dekinai Otoko precisamente se aborda el tema de una manera bastante divertida desde un protagonista cuarentón bastante antipático y con problemas sociales (aunque de gran corazón) que ve eso de estar con alguien como un incordio porque es alguien bastante meticuloso y maniático y además disfruta de la soledad.

372754Claramente Kekkon Dekinai Otoko entraría en la clasificación de comedia romántica, pero al ser todo de progreso bastante lento y viéndose tanto del día a día de Kawano y de la gente de su entorno, tampoco estaría de más meterlo en el saco de los slice of life.

Kuwano es un arquitecto que es un genio en su trabajo, que adora la música clásica, las carnes rojas y la tranquilidad, aunque un buen día su vida cambiará, tras ponerse enfermo y tener que ser socorrido por su vecina, terminando en el hospital de su cuñado, pero atendido por una médico con bastantes malas pulgas. De golpe, por ese episodio que para otros podría ser anecdótico, tanto su vecina como la doctora entran en su vida, dos solteras bastante diferentes entre sí, que además se harán amigas y que sin saber cómo, se enamorarán de él, pero sin que se cree un triángulo amoroso, ya que en realidad hay otra punta más en este objeto geométrico, puesto que una compañera suya de trabajo también se siente atraída por esa personalidad tan peculiar.

vlcsnap-76590El dorama consta de 12 capítulos de unos tres cuartos de duración cada uno y aunque no sea una partida de caja, está lo suficientemente entretenido como para tener el gusanillo de si al final el protagonista acabará más solo que la una, o si escogerá a alguna de las tres chicas que le andan rondando, aunque si hay algo que me ha gustado especialmente son algunas de las cosas que van ligadas a la cultura nipona y que se reflejan muy bien en la serie, como lo que comentaba antes sobre los matrimonios y que eso supone un cambio brutal en la vida de los que se casan, o cómo las agencias organizan tours para conocer aspectos de la ciudad orientados a nipones, aunque pueden apuntarse también los extranjeros (al pensar en visitas guiadas uno siempre piensa en turistas, y aquí se demuestra que ellos tienen también cosas que contarles a los que viven en esa misma ciudad, con circuitos por ejemplo sobre lugares de cine, edificios históricos, etc.).

kekkon_dekinai_otokoUna serie sin grandes vuelcos, pero con historietas amenas por aquí y por allá con las que conocer a la gran cantidad de personajes secundarios que enriquecen a ese protagonista del que nos podríamos cansar si no fuera por sus amigos, conocidos y familiares.

Lo que no me ha gustado es que se juega demasiado con la casualidad. Siempre todos se encuentran con todos, todos terminan escuchando cuando se habla de ellos al aparecer en el momento más inoportuno, etc. Que esto puede ocurrir alguna vez, pero desde luego no con la frecuencia con la que se ve en Kekkon Dekinai Otoko y menos si tenemos en cuenta que ocurre en Tokyo que no se puede decir que sea un pueblecito de apenas unas decenas de habitantes. Pero, por lo demás, como decía, dorama que no está mal, sobre todo para los amantes de Japón, pero que tampoco es la última gran revelación ni tiene un argumento complejo o que vaya a pegar un giro con el que nos quedemos con el culo torcido.

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