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Con la vista fijada en el Tren Levitacional de Tokyo a Nagoya

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No sé si sois de hacer planes o si vivís el día a día y a lo que salga. Yo mezclo todo, creando unos cócteles la mar de curiosos, aunque para otros esto se traduce en “esta tía está como una cabra”.

Hace unos meses, Moi vio en el periódico que los japoneses estaban construyendo un tren levitacional, que los ingleses llaman “Maglev” y que, de hecho existe por ejemplo en China. Estos trenes son rapidísimos, no como los de alta velocidad de aquí que te tiras más tiempo en la vía que en la carretera para un viaje Galicia-Madrid y, de hecho, los AVE con los que contamos no son tampoco la repanocha y dejan bastante que desear también si los comparamos con los 430km/h de los levitacionales de China o, sin ir más lejos, con otros trenes de altas velocidades de algunos otros países como Alemania.

Los nipones a su tren, que se estrenará en 2027 y que unirá Tokyo con Nagoya para que nos plantemos de un sitio en otro en menos de tres cuartos de hora (40 minutos para ser exactos) lo llaman リニアモーターカー (Linear Motor Car) que viene siendo un shinkansen (tren bala) ultrarrápido, del que se están haciendo pruebas en tramos cortos en Yamanashi y que ha llegado a alcanzar la friolera de 603km/h durante once segundos.

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Las cosas de palacio van despacio. Así que este tren no estará operativo hasta 2027. Aunque muchos nipones querían tenerlo antes, para aprovechar el tirón de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, el caso es que esto llegará siete años después porque tienen que hacer las cosas bien y asegurarse de que no habrá accidentes de los que arrepentirse después.

Por si no se nota, estoy completamente alucinada con el tema, porque en cierto modo es como lo de los imanes de Mario Kart 8, pero viviéndolo uno mismo, así que, a lo tonto, tengo dos fechas a fuego en mi cabeza, dos planes lejanos que tienen que ver con la ciudad más poblada del mundo: ir a los JJOO en 2020 y montar en el tren levitacional cuando se inaugure o al poco.

¿Os gustaría subir en un tren tan rápido como un avión? ¿Creéis que tendríais miedo?

Pinceladas breves de Tokyo 2014

Artnia materiaEl pasado mes de septiembre, mi maridito y yo estuvimos unas semanas en Tokyo (al igual que el año pasado) y entre preparativos del viaje, estar allí y después mil jaleos a la vuelta junto con el famoso jet-lag, no le hice mucho caso al blog. Vale, podríais decir que en realidad ninguno, pero no es cierto, ya que estuve borrando spam a punta pala y pensando en qué escribir en él, pero no encontraba el momento y en lo que pillo de vuelta la rutina de bloguear, me gustaría mostraros algunas fotos que tenía por el móvil que saqué durante la estancia allí, puede que más adelante haga otro post con algunas fotos de la cámara buena… no lo sé, depende del interés que esto despierte y las ganas con las que me vea.

20140909_122800La imagen con la que encabezo estas palabras es de la fuente de maná de la tienda oficial de Square-Enix en Tokyo. Los fans de Final Fantasy VII seguro que conocéis este rollo de las materias, la tierra prometida, etc. y eso justo lo representa con un montón de luces, cristalitos. bolas de colores y efectos ópticos, que dan la sensación de que estamos dentro del videojuego y que en cualquier momento se podría pasar Sephiroth por ahí con su espadón de dos metros. Toda una pasada lo que había en esa sala de exposición con prácticamente todas las cosas a la venta.

De propina, pongo otra fotillo de esa misma escena, porque desde el móvil no logré captar la escena al completo, pero creo que todos os podéis hacer un poco a la idea de lo precioso que era esto.

20140910_093520Algo que nos llamó mucho la atención, aunque ya lo habíamos visto el año pasado, es que en unas cuantas calles, sobre todo de barrios más céntricos, hay baldosas especiales con dibujillos y aunque había bastantes diferentes, tan solo tengo muestra gráfica de un conejito rosa la mar de salado. Desconozco si hay algún significado oculto en estos mosaicos que encontrábamos por las calles de Tokyo o simplemente es todo para que quede bonito con dibujos aleatorios y siempre en tonos pastel, pero el caso es que por allí hay que mirar a todos lados con aquello de que hasta el suelo está decorado y que los locales no están solamente en el bajo (a nivel de calle) sino que lo común es ver que haya edificios enteros con distintos comercios dependiendo de la planta, por lo que no es raro encontrar por ejemplo una peluquería en el bajo, un restaurante en la planta 1 y viviendas por encima, aunque la numeración que usan ellos es distinta, porque su bajo es el 1, con la consiguiente rallada que podemos sufrir en más de una ocasión.

20140913_165424El cartel tan positivo de esta imagen que tenéis a la izquierda, lo encontramos en un pueblecillo muy mono cuando estábamos haciendo nuestro tour a lo Elfen Lied y Taiyou no Uta, pero las fotos o me salían movidas o se cruzaban cosas, aunque igualmente se lee sin problemas con el coche por delante, ¿verdad? What would you like to do today? (¿qué te gustaría hacer hoy?) Es lo que dice, y en esos momentos las respuestas eran tantas, porque había tantas cosas por ver y probar… y lo bueno es que sigue habiéndolas, porque siempre hay que mirar hacia delante y marcarse objetivos.

20140913_173455A los fans de la saga Persona les hará gracia esta imagen, ya que está escrito al estilo que nos llega en occidente (subtítulos en inglés) con sus Thou art I. Y es un cartel oficial delante de la entrada del Gran Buda, un lugar que no nos podíamos perder, y menos después de haber leído cosas sobre él en una web japonesa en la que también encontramos información variada sobre algunas curiosidades de Ginza y demás. Tras un día de pateadas sin fin con millones de escaleras (y de probar el mejor ramen casero que habíamos comido nunca, alimentar a un dragón, purificarme con agua fresca siguiendo el ritual budista, tomar salchichas en un palo y recordar momentos del anime y la película mencionados antes (Elfen Lied y Taiyou no Uta) nos sorprendimos con el cartelito de marras y lo mejor es que todavía quedaba día por delante y momentos que emular/recordar.

20140914_144326Por supuesto, estuvimos en territorio panda, viendo cómo adoran a los panda por allí en Ueno, donde estuvimos viendo a la parejita adorable de ositos en el zoo e incluso tomando una porción de brazo de gitano con forma de panda (y sus colores con la nata, chocolate e incluso menta para simular que come hojas). La foto que podéis ver está sacada en el inmenso parque que tiene dentro el zoo, la universidad de Tokyo (la famosa Todai de la que hablaba Keitaro Urashima en Love Hina) y tantas otras cosas que el Retiro se queda como parque anecdótico a su lado, en tamaño. Ueno nos encanta por varias razones más, pero tan solo tengo esa foto y, a decir verdad, plasma bastante bien lo que comentaba de que es un lugar repleto de amantes de los pandas e incluso tienen pandas rojos también en el zoo, por lo que nuestro amigo @Dan_Kawaguchi estaría encantado, aunque los blancos y negros “normales” son los auténticos protagonistas por allí y para los que incluso hay una campaña para salvarlos y evitar su extinción.

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 20140917_162516Estuvimos en uno de los barcos diseñados por Leiji Matsumoto (el Himiko) y este nos llevó a Odaiba, donde pudimos hacer un pedazo de tour entre ver el robot gigante de Gundam a escala 1:1 y el Gundam Front en el que nos pusieron dos cortos muy chulos en un cine en el que había que estar de pie porque las pelis salían en el techo. En el Gundam Front también nos pudimos hacer fotos con nuestros personajes favoritos, ver exposiciones varias, fingir que éramos pilotos… que tuvimos una experiencia súper Gundam y después nos fuimos al Noitamina Café a tomar cosas de Psycho Pass, curiosear su mercha y relajarnos con las pedazo de vistas de ese rascacielos con el Tokyo Rainbow Bridge de fondo mientras sonaba la banda sonora de Zankyou no Terror, con un staff similar al de Cowboy Bebop y se nota.

20140920_194211Lo último que quiero contar hoy, es que conseguimos ir a ver la película de Yowamushi Pedal, el manganime del que estamos más enganchados en casa desde hace unos meses, y eso fue todo un logro desbloqueado, ya que la estrenaban el 19, pero nosotros teníamos el TGS y nos volvíamos el 21, por lo que tan solo podríamos verla el 20 y al echarla en tan solo 4 cines en todo Tokyo y con tanto fanático por allí, las entradas estaban de lo más agotadas, pero las diosas Madoka y Haruhi parece que nos quisieron ayudar a última hora, haciendo que en la última sesión de Ikebukuro quedará hueco para nosotros, y ahí que nos fuimos, a pesar de tener que salir luego corriendo para coger los últimos trenes que cada vez van recortando más estaciones en su recorrido. La paliza valió la pena con creces y ahora estamos como locos con la segunda temporada, que se estrenará la semana que viene.

Vimos muchísimas más cosas, visitamos tropillones de lugares, caminamos tanto que a veces parecía que nos íbamos a quedar sin piernas (aunque luego con los baños mágicos de sales y las ganas de aprovechar el tiempo al máximo, nos volvíamos a pegar palizas al día siguiente y al otro y al otro…) y traemos tantos recuerdos de lo vivido y ha sido una experiencia tan guay, que en realidad me podría quedar horas contando cosas, pero se me iban a desgastar las huellas dactilares como si las hubiera quemado con ácido y eso no causa buena imagen.

Sé que no he hablado de lugares como Akiba o Shinjuku, ni tampoco de cómo era nuestro hotel o de la gente con la que estuvimos, pero si alguien tiene curiosidad por alguna cosa o quiere que haga una especie de diario de viaje por episodios, basta con pedírmelo y trataré de satisfacer vuestros deseos de ver más cosas niponas y que os explique por ejemplo cómo va el tema del transporte allí o lo de los restaurantes con tiempo límite.

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De tal padre, tal hijo

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Ahora que he comenzado a ver otro dorama, es buen momento para comentar también que, en uno de los múltiples ciclos de cine que montamos en casa en los que nos vemos pelis hasta que no podemos más, cayó De tal padre tal hijo (そして父になる) de Hirokazu Koreeda, del que ya habíamos visto otras como Still Walking (歩いても 歩いても) o Kiseki (奇跡) y que al igual que esas dos, es una película sobre las relaciones familiares muy a lo slice of life.

0003-like-father-like-son-002De tal padre, tal hijo trata sobre cómo dos familias que no tienen nada en común, comienzan a quedar tras descubrir que uno de los hijos de unos y el único de los otros, en realidad los cambiaron en la clínica cuando eran bebés y entonces no saben si seguir cuidándolos como habían hecho hasta el momento o si devolvérselos para que cada cual esté con la sangre de su sangre, con sus padres biológicos. Desde el principio es muy burrada que lleguen a pensar ni tan siquiera en andar trapicheando con los niños como si fueran cromos, pero el enfoque que se le da y el trasfondo de los personajes es bastante interesante aunque el film tiene algunos momentos muy lentos a eso de la mitad, pero igualmente las dos horas que dura se digieren bien entre que uno ve las borderías y frialdad de un padre calmadito que suelta puñaladas sin parar y los arrumacos y vuelos de cometas del otro tan risueño.

Llike-father-like-son-02o bueno de la película es la comparación que se hace entre las dos familias y el cómo Koreeda, una vez más, deja claro que lo importante es ser feliz y estar con quien uno quiera estar, más que tener un estatus social y un montón de dinero que llevarse a la tumba. De hecho, en la familia que solo tienen un hijo están de lo más acomodados, pero no están bien en absoluto, mientras que en el otro lugar, el otro matrimonio sí llegó a fundar un hogar de verdad y a invertir su tiempo en sus hijos aunque al mismo tiempo trabajen como unos mulos para sacarlos adelante, pero dándole más importancia a compartir buenos momentos que a intentar amasar una fortuna o heredar una empresa que probablemente tuviera otro destinatario desde el principio, como les pasa a tantos otros en la vida real.

Koreeda es un director de cine muy reconocido, que siempre hace un poco de crítica, pero sus películas, aunque me gustan, no estarían ninguna de ellas dentro de un top personal de cine japonés y eso que no he visto tantos largometrajes provenientes del país del Sol Naciente como me gustaría, si excluyo las de anime, claro, que de esas he visto un buen montón aunque también me gustaría que fueran más, así que, en ambos casos, tendré que solucionarlo viendo más y más y comentando, quizás, cosas de algunas de ellas aquí en el blog, para compartir un poco con todos mi parecer, por si alguno quiere comentar también el suyo.

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東京に行く!

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日本語を書きますだけ、一番初めて。がんばっていました!

2013,私は日本で行きました。2014私も行きます!はい、今日はモイと私は公庫とホテルをかいます!

ともだちにみたい!嬉しいです。

ああ、Ghibli切符はせーフです。この金曜日、モイはきっぷで行きます。

9月、キットカット プリンはたべますか

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La fórmula preferida del profesor

sA_formulaOgawaRecientemente me he leído el libro La fórmula preferida del profesor, de la autora Yoko Ogawa. Nunca antes había tenido en mis manos ninguna otra obra de esta escritora contemporánea japonesa, pero esta me ha parecido lo suficientemente entretenida como para pillar algunas novelas suyas más, aunque eso sí, me temo que será cuando tenga mi querida Nexus 7 de vuelta a la tierra de los vivos, ya que me encanta ese cachivache para leer.

En La fórmula preferida del profesor, se nos presenta una historia de amistad de lo más bonita, con una relación un tanto especial y que me recordó a ef, una serie de dos visual novel que se adaptaron al anime por el estudio Shaft y que me encantaron. El parecido entre ef y esta novela se debe a que en una de las historias del juego de minori, hay un personaje con problemas de memoria, evaporándosele siempre a corto plazo lo que haya sucedido hace más de 13 horas, y teniendo intacta la de largo plazo de antes de que tuviera un accidente. Con La fórmula preferida del profesor ocurre lo mismo, solo que esta vez el personaje al que le ocurre es un anciano y su enfermedad hace que su memoria tan solo sea de 80 minutos, teniendo también por su parte la memoria a largo plazo de hace varios años, perfecta, sin ningún tipo de problema.

A partir del tema principal de la pérdida de recuerdos tan rápida del profesor, se hila una historia en la que una asistenta, nuestra protagonista, termina en su casa, con una serie de normas de lo más extrañas, pero que lleva a rajatabla porque necesita el dinero y también porque le resulta de lo más curioso ese hombre que lleva notas prendidas con imperdibles por toda su ropa para así intentar recordar al menos cosas que le puedan parecer importantes en su día a día.

Ya desde que se conocen, y tras acostumbrarse a que cada día deba presentarse de nuevo, nuestra protagonista se da cuenta de que el profesor es un hombre muy culto que ama las matemáticas por encima de todas las cosas y ese amor que él siente por las matemáticas, le llega a ella de un modo que empieza a interesarse por los números de un modo que nunca antes había hecho. Es más, en este libro hay un montón de explicaciones matemáticas, contadas de un modo de lo más amenas para que cualquiera, tenga conocimientos o no en la materia, entienda de lo que se está hablando y eso es parte del encanto de la novela.

Hay varias escenas muy bonitas, algunos pasajes que según lees, quieres volver a leer, y es un drama de lo más tierno entre unos personajes que tienen muy poco en común y entre los que hay una gran diferencia de edad, por lo que es una lectura más que recomendada por mi parte.

El amor por el béisbol, el comportamiento del profesor con los niños, el cómo se trata el tema de la memoria… todo eso y más son cosas que tendréis que descubrir por vosotros mismos si queréis leer este libro, ya que no quiero entrar en detalles sobre ese tipo de cosas que seguramente os hagan esbozar una sonrisa.

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