Emociones encontradas con Tales of Hearts R

Tales-of-Hearts-R-PSVita-Wallpaper-4Hace no demasiado, ya en pleno verano con sus nada amigables oleadas de calor, cogí por banda una de las PS Vita que tenemos por casa y me dije que ya estaba bien de tener una partida de Tales of Hearts R sin tocar desde hacía meses y en la que estaba prácticamente al principio de la historia, ya que ni siquiera tenía personajes suficientes como para cerrar un grupo.

Después de esa decisión, me volqué de lleno en este rpg para portátil y lo hice, sobre todo, porque muy pronto estaba embriagada de todo cuanto veía. Como siempre, la amistad, el valor y el amor estaban en la cúspide de la trama de un juego de aventuras como éste y además había bastantes elementos de la historia tan cercanos (y similares) a los de otros de la saga, que me sentía bastante como Pedro por su casa, sobre todo a la hora de juguetear con el anillo mágico en los puzles o de calar quién sería la persona que traicionaría en esta ocasión a los miembros del grupo ya que hay dos cosas que nunca faltan: traidores y un momento de encierro/encarcelamiento.

Si por algo me ha encantado Tales of Hearts R y me decidí incluso a sacarle una buena multitud de extras (y hasta me he quedado con ganas de echar una partida plus gastando mi rank obtenido para comprar cosas como experiencia x2, guardar mi equipo y dinero, etc.) ha sido porque en cada pueblo había pequeñas historietas separadas o no de la trama principal, cada personaje tenía su trasfondo y todo estaba repleto de humor. ¡Era tan divertido encontrarse por ahí al Chef Maravillas o ver a la pintora Beryl picada y celosa de las demás! Aunque quizás, lo que más me ha gustado de todo ha sido el tener a un personaje sin ninguna emoción, tras perder lo que podríamos llamar sus fragmentos de alma (su espiria, en realidad) y ver cómo, poco a poco, según íbamos recuperando cada parte, iba siendo un personaje más complejo y rico, un personaje lleno de vida y esperanza tan encantador como bruto, y es que, buena parte del juego se basa en encontrar todas las emociones perdidas de Kohaku y, de paso encontrarnos a nosotros, como jugadores ya de lleno en un mundo de fantasía que se torna maravilloso, pese a las amenazas y problemas que nos darán un bofetón en la cara cuando llegue uno de esos giros argumentales necesarios para no tener la sensación del “¿y eso es todo?”.

Uno puede pensar, por defecto, que Tales of Hearts R es un juego menor, algo sin tanto contenido o diversión como uno de los Tales of de sobremesa, pero en realidad, la única diferencia es que está en pantalla grande de manera nativa (se puede con PS Vita TV) y que no podemos jugar con amigos, lo cual en mi caso es un fastidio porque a la mayoría de la saga le he dado caña con Moi, escogiéndonos cada uno a un personaje porque nos compenetramos muy bien en los combates, de manera que las decisiones las tomábamos juntos y luego en luchas nos turnábamos para los Hi-Ougi (ataques místicos megapoderosos) y cosas así. La soledad jugando no ha hecho que no pueda apreciar del título, ya que, repito, es grandioso, pero es cierto que hubiera preferido que saliera en PS3 o algo así, aunque eso hubiera supuesto que tardara aún más en finalizarlo por el tema de no podérmelo llevar por ahí y de encajar horarios con mi compi.

El mundo de Tales of Hearts R me ha llenado tanto que me alegro de tener una Vita por títulos como éste, tan especiales y con personajes que abrazan con sus alas y me hacen volar con ellos, que es justo lo que hizo el caballero de cristal, ese ser ficticio tan rico que se convirtió no solo en mi favorito de esta entrega, sino de mis predilectos de toda la serie.

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2 Comentarios

  1. Jo, tras leerte el post me han dado ganas terribles de desprecintar el mío y darle caña xD.

    Maldito tiempo, maldito trabajo y maldito calor. ¡Todo junto! 😛

    Me alegro de que lo hayas disfrutado tanto. ¿Qué toca ahora?

  2. No tengo ni idea, estaba pensando en alguna aventura gráfica de las que tengo de gog, pero cuando lo decida, lo sabrás. 😉

    Intenta sacar tiempo de debajo de las piedras, aunque sea, cuando termines con tu revistilla RetroGamer en las sesiones de reunión, dale un tiento o antes de dormir… o no sé, pero en serio que este Tales of enamora cosa mala.

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