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A poco que os mováis por internet por zonas frikosas, conoceréis al menos de oídas Kancolle (Kantai Collection, 艦隊これくしょん) que es un juego de navegador de barcos que tan solo está disponible en Japón y del que cada dos por tres sale una skin con traducciones para los guiris que quieren calentarse la cabeza para jugar. De hecho, Kancolle es muy popular, popular de narices, porque esto de las chicas barco tiene un tirón inimaginable y la cosa no ha hecho más que crecer con el anime sacado de la manga en el que se cuenta una historia de esos personajes que hasta el momento solamente luchaban en flotas, tenían sus diseños monos y deja de contar.

A los japoneses les encantan los medios de transporte y el moe, así que si lo juntas, pues ya los tienes a todos babeando, además que es como un “hundir la flota” pero mucho más enrevesado y para un occidental más, porque ya no es que sea un occidental al que le llamen la atención estas cosas rarunas, sino que no le tienen que echar para atrás los juegos de navegador y además estar loco.

Lo de la locura es porque, para jugar si no vives en Japón, primero hay que engañar al sistema con una IP japonesa, después crearse una cuenta donde alojan el juego y por último tener la suerte de ganar la lotería del día para poder entrar. Esto de la lotería puede sonaros a chiste, pero es algo completamente literal, ya que está tan saturado de gente que quiere jugar a diario que, como estrategia comercial, tienen un sistema de lotería con el que permiten a un número limitado de personas nuevas jugar, de este modo hacen que muchos vean esto de jugar como una necesidad al no permitírseles entrar y ponérseles tantas trabas, mientras que los que están ya dentro no piensan ni por asomo en borrar su cuenta, no fueran a quedarse fuera después para algún evento chulo en el que quisieran participar.

Lo gracioso es que podéis decir que habéis ganado la lotería, si jugáis a esto por aquello de que “basta que no puedas, para que quieras”, pero sigo prefiriendo encontrarme una primitiva premiada sin dueño en la calle que matarme por las chicas-barco, porque la curiosidad puede ser fuerte en muchos, pero yo soy de seguir las enseñanzas de Yoda y no hacer tantas tonterías por un juego con la tanda de ellos que hay, seguramente mucho más molones y que es tan fácil como cogerlos de mi estantería o biblioteca o llamar al amiguete de Kaoto Videogames con su tienda bien surtida a la que no dejan de entrarle cosas.