Fate/Zero

Hace tiempo vi Fate/Stay Night, cuando se estrenó en su día y me decepcionó tanto ver que lo que prometía hostias y molabilidad por cada poro, finalmente era una serie random en la que los personajes comían, cenaban, merendaban, picaban entre horas… Sí, podría decirse que no hacían otra cosa que papear y hablar de cosas banales nada interesantes. Sabía que eso estaba basado en un juego, pero nunca lo he probado.

Sin embargo, los diseños de Type-Moon y el trasfondo de lo que se contaba en Stay/Night me parecían tan guays, que decidí darle una oportunidad a Fate/Extra -con bastantes ganas, cabe decir y que terminé disfrutándolo mucho debido a su gran calidad, como ya queda reflejado en SavePoint-. Aunque eso sí, me salté como una campeona la película de Unlimited Blades Works tras el mal sabor de boca de la anterior serie de animación y porque me parece que adaptar un arco completo de los tres que consta la historia original de Stay/Night iba a ser pobre de más (lleva Stay/Night en sí mismo, Unlimited Blade Works y Heaven’s Feel).

En fin, que tras el cambio de opinión radical sobre Fate gracias a imageepoch y aprovechando que Ufotable estaba liada con la precuela de Stay/Night, es decir, con Fate/Zero, me dije: va, venga, habrá que echarle un ojo y eso hice.

Fate/Zero es una serie de animación dividida en dos temporadas cortas que tiene un total de 25 capítulos sumándolos todos y en la que la primera temporada es más de explicar cosas del Santo Grial y de conocer a todos los personajes bien, para después en la segunda saber por qué se comportan como lo hacen, hasta qué punto a cada Master le pega de la leche su Servant y sobre todo para ver muertes, hostias, traiciones y cosas pepinas inesperadas, ya que aunque uno supiera quién sobrevive en la guerra, no se le ocurre ni por asomo la razón y eso, junto con otras tantas cosas interesantísimas está en este anime.

Para quien no conozca Fate, debo decir que va sobre una Guerra por el Santo Grial en la que siete personas pasan a ser Masters y cada una tiene una figura histórica o mitológica apoyándole que es su Servant y que además pertenece a una clase, debiendo haber siete clases diferentes para luchar y que son: Saber, Archer, Rider, Berserker, Lancer, Caster y Assassin.

Cuenta la leyenda (inventada por Kinoko Nasu, su guionista) que quien se haga con el Santo Grial podrá pedir el deseo que quiera y a partir de ahí comienzan las convicciones ideológicos y los motivos de lucha de cada uno de los que se enfrentan en Fate/Zero, mostrándosenos a gente de lo más despiadada o que terminan no siendo lo que parecen, pero molando un montón muchos de los personajes, sobre todo la relación entre ellos y especialmente las personalidades de cada Servant y por qué protege o está justo con aquel que lo ha invocado, no habiendo hecho su aparición con ningún otro -porque no pegaría-.

A pesar de que ya de primeras se habla de la personalidad oculta de cada Servant y hasta hay un tapiz muy interesante como ending de la primera temporada, se supone que el contar quiénes fueron en sus vidas anteriores le da datos al rival que puede utilizar como ventaja, por lo que si uno se presenta al otro, quizás diga quién es por cortesía o porque está zumbado, pero si no hubiera sido por cómo se presentaron los hechos, probablemente habríamos tardado más en descubrir que teníamos por allí a Barba azul, a Alejandro el Grande, a Arturo, a Lancelot, a Gilgamesh, a Kayneth Archibald El-Melloi y a Hassan-i-Sabah.

Fate/Zero mezcla bastante bien los capítulos tranquilos con los de acción y tiene una animación chula, pero al principio puede ser un poco liosa la relación de algunos personajes y sobre todo hay un par de capítulos de relleno de Kiritsugu Emiya al final de la segunda temporada que son un poco coñazo, pero por lo demás me lo pasé muy bien con este anime que es millones de veces mejor que el de Stay/Night y me ha dejado con muchas ganas de jugar al juego, pero algún día, algún día…

Si alguien se pregunta cuáles han sido mis personajes favoritos… solo diré que Saber y Tohsaka Rin (aunque haya salido poco) y que odiaba a muerte a Kirei y con Kiritsugu tenía un sentimiento raro con sus “soy Neo de Matrix y controlo el tiempo-bala a mi antojo”. Después me ha parecido muy interesante todo lo de los Matou y bueno, Gilles de Rais estaba como un cencerro pero más allá de eso no sé ni qué decir de él. En fin, si la habéis visto, decidme qué os ha parecido a vosotros.